Entrenando con el Megalodón
Expedición de buceo técnico con Recirculadores de Circuito Cerrado
Chile, Febrero 2010
Chile, Febrero 2010
Por: Alberto Ruiz Gaytán
Sin duda, los recirculadores de circuito cerrado (CCR) son la herramienta adecuada que ha permitido la exploración de sitios de buceo como naufragios y cuevas cuyas profundidades van más allá de los 60 metros. Querer bajar a 100 metros, con circuito abierto (OC) equivale a llevar en la espalda grandes suministros de gas. Y aún así los tiempos de fondo son muy limitados. Con circuito cerrado los límites los da la capacidad del filtro que absorbe el CO2 exhalado por el buzo (algunos se pueden usar de manera continua por más de 6 horas) y la tolerancia de la persona a la temperatura ambiente, así como su resistencia mental y física al tiempo de descompresión generado.
Lo que sigue es un relato del entrenamiento requerido para poder hacer uso de un recirculador de circuito cerrado, llevado a cabo en Chile en febrero del 2010.
Empezamos a descender tocando los eslabones de la cadena, cada uno de unos 25 cms de ancho. La visibilidad era de un metro por que la luz del sol se perdió a los 12 metros de profundidad, teniendo que prender nuestras lámparas primarias antes de llegar al fondo. Todo fue cuestión de seguir al primero: Felipe, quien era el único del grupo que había buceado allí. El muerto de concreto donde se fijaba la cadena estaba a unos 30 metros de profundidad. Ahí la visibilidad habia aumentado, quizá a unos 8 metros, sin embargo la oscuridad era total. Luego de avanzar unos 15 metros por el contorno del fondo, de pronto apareció el naufragio.
Se trataba del barco de vapor “Chile” hundido en 1940 por una tormenta de las que suelen azotar esa región de Chile, en el puerto de Valparaíso. Al parecer el barco estaba en mantenimiento sobre el dique flotante “Valparaíso II” y juntos encontraron su destino final en la bahía que envuelven las ciudades de Valparaíso y Viña del Mar, en Chile.
El naufragio es imponente, lo que hizo que el frío se nos olvidara. Está cubierto de vida marina como anémonas, nudibranquios y peces extraños, que no había visto ni en libros. Fue en ese momento que pensé que todo el esfuerzo del viaje con la preparación necesaria había valido la pena...


decimos marcos y yo (charlie) que queremos saber el desenlace de esta aventura... :)
ResponderSuprimirnos quedamos a medias y en suspenso como en la 1 era parte del Sr de los anillos..!!!
hahahahaha
Saludos
Charlie
Excelente relato pero ya urge leer la segunda parte!
ResponderSuprimirSaludos!
Poncho
y la parte que sigue? para cuando?
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